domingo, 31 de enero de 2010

Uno más


…Así que, ayer, treinta de enero, la actriz Vanessa Redgrave, el músico Phil Collins y yo estuvimos de cumpleaños…
Dicen por ahí que lo peor sería no cumplirlos. Así, que a modo de celebración, soplé una vela y pedí un deseo de los que nunca se cumplen, (a pesar de no decirlo en voz alta).
Yo, solamente apago una vela por ese uno más que se añade a tu vida. En este caso es un número redondo, impar y no es número primo.
Los anteriores?, ¡Uf! quien sabe dónde se han quedado. Andan por ahí perdidos entre infinitos recuerdos. Se me viene a la memoria mis veinticuatro con veinticuatro rosas que llamaron a mi puerta. También mis diecisiete por la edición especial que de “Platero y Yo” me regaló Marité. Esto es lo primero que se me viene a la cabeza al pensar en mis otros, ya pasados, cumpleaños.
Podría recordar, mis treinta, mis cuarenta e incluso mis cincuenta pero no quiero. De momento paseo por la vida y soy la misma pero con un cuerpo que cambió.
Soy de las que se cambiaron el color del pelo cuando los sinsabores me lo demandaron y de las que ahora abre ventanas cuando el sofocón me ataca.

miércoles, 13 de enero de 2010

Sin palabras

¡Hummmmmmgruuuuuuuuu.........guau!

sábado, 2 de enero de 2010

Las hadas existen


Os presento a Hada. Esta perrita mestiza nació en la protectora de Os Palleiros y se ha venido a vivir conmigo. Así que estrena año dentro de un confortable y acolchado rincón de mi casa. Me recuerda a la descripción que de Platero hizo Juan Ramón Jiménez, al que por cierto estoy leyendo (Guerra en España. Prosa y verso. 1936-1954) Al igual que Platero, Hada es suave; tan blanda por fuera que se diría toda de algodón, que no lleva huesos. Sólo los espejos azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.

martes, 22 de diciembre de 2009

2009


A este año se le agota el tiempo. 2009 se irá para siempre como los muertos y es que el año está en fase terminal y no tiene remedio.
Algunos se alegrarán de que por fin se vaya y otros lo echaremos de menos. Cada año me sucede lo mismo. Se repite el mismo sentimiento. Así que NO doy la bienvenida al próximo con esa alegría que le entra a todo el mundo.

"Mi rap del 2009"

Este año que muere
Comenzó con un ERE

Me anoté en el paro
Y dejé la radio

Cambié de coche
Pero no fui a Bariloche

Badajoz fue el epicentro
De un gran reencuentro

Perdí unos kilos
Que me dejaron en vilo

Me compré unas sandalias
Y me fui a Italia

Hace tres meses ya
Que dejé de fumar

Y para ser más precisa
Te diré: me arreglé la sonrisa.

sábado, 3 de octubre de 2009

vacanze en Italia




El tren me llevó este verano desde Galicia a Italia. Un largo y estupendo viaje que realicé en compañía de tres sobrinos que descubrieron por primera vez lo que es viajar en un convoy de largo recorrido.
Así que, nos hicimos dos mil kilómetros y amanecimos en Milán. Al poco ya rozábamos el cielo paseando por los tejados de Il Duomo. Unas horas más tarde yo hacía un sueño realidad y me compraba un auténtico “Borsalino” en la capital europea de la moda...
En Italia viajas en el tiempo continuamente y te imaginas , a tu manera, el pasado.
Y, es que, no puedes dejar de evocar otros tiempos si te estás tomando un capuchino en el Florián, en Venecia y observas los frescos de las paredes que son los mismos que contemplaba Vivaldi cuando acudía allí por las tardes.
En Vinci, en la casa de Leonardo, en el corazón de La Toscana, no puedes dejar de imaginar que el valle que se abre a tus ojos es el mismo que en otro tiempo vio el gran genio italiano.
En Florencia te preguntas como se sentiría Miguel Ángel cuando concluyó “El David”.porque tu no puedes dejar de quitar los ojos de él .
Una vez en Roma, después de visitar todo lo que se puede visitar en La Ciudad Eterna y extasiarte con tanto arte, lo que más te gusta , y no sabes porqué, es acudir cada noche a la Fontana de Trevi donde Fellini filmó la famosa escena de la Dolce Vita.
Algo parecido sucede con las escaleras de la Plaza de España .Sentarte allí es como participar de extra en una película. Da la sensación que en cualquier momento aparecerán Gregory Peck y Audrey Hepburn disfrutando de sus “Vacanze Romane”.
Es tan sólo una pincelada de lo que fueron unas vacaciones felices que tuve la suerte de compartir con mis sobrinos de 19, 18 y 13 años.
Ahora, a principios de octubre, el viaje a Italia es un montón de recuerdos que se mezclan como lo hacían las miles de máscaras que nos observaban desde los escaparates cuando paseábamos por el barrio veneciano de Rialto.

viernes, 14 de agosto de 2009

Mi pie izquierdo


Se aburría soberanamente. Tanto rato debajo de la mesa mientras ella tecleaba en el ordenador no lo podía soportar. Era tedioso. Lo sabía por experiencia. No era la primera vez, ni sería la última, que se veía confinado a estar allí abajo mientras veía como sus ansias de salir a pasear por las calles se esfumaban. Así, que como la cosa parecía que iba para largo, decidió echarse una pequeña siesta que resultó al final más profunda y larga de lo que en un principio había previsto. Ni por un momento se le ocurrió que pudiera pasar lo que pasó.
Sucedió muy rápido. Sintió un hormigueo. Ese hormigueo tan conocido con el que solía despertarse y es que ella por fin dejaba el ordenador y se levantaba.
Por primera vez desobedeció una orden y no quiso despertarse. El castigo fue inmediato: Dos zancadas arrastras, retorcimiento del músculo períneo, edema maleolar y ella al igual que él, que para entonces ya estaba totalmente despierto, tirada en el suelo.
Ahora, aunque sigue aburriéndose, va desde un almohadillado cojín a un confortable sofá, pasando por una cómoda cama. Aunque descansa placidamente el pie izquierdo ha jurado no volver a quedarse dormido.

domingo, 5 de julio de 2009

Treinta y ocho y medio


Atrapo sin querer
cantando en el dial a Milanés
habaneras que llegan de Cuba…
Y mientras tanto, escribo,
que los botones no encuentran,
la caja de costura,
ni las gomas del pelo el neceser…
Me enredo con un nudo en ti,
que no se si deshacer.

Desde ayer
no tengo cobertura y
además,
te escribo a oscuras…
Y van siete días
Sin navegar por la red.

Y los botones no encuentran la caja de costura.
Ni las gomas del pelo el neceser,
tengo un montón de besos sin censura,
que me propongo, ahora, descoser.

Mientras tanto, creo que,
alguien canta en francés
Mis manos en tu cintura…
Tengo fiebre,
y no paro de toser.

Y los botones no encuentran la caja de costura
ni las gomas del pelo el neceser
treinta y ocho y medio, pues,
es mucha calentura…

Y mientras tanto escribo…
Los botones no encuentran la caja de costura
ni las gomas del pelo el neceser…
ni te percibo,
ni te encuentro en Internet…

El dibujo es de Paul Klee "Love song by the New Moon"